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Videntes de verdad

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En parapsicología videntes son personas con facultades de clarividencia comprobada.

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Los videntes gozan de una facultad paranormal de las personas sensitivas con visión etérica, que además pueden percibir imágenes parapsíquicas de planos multidimensionales o astrales invisibles, y también imágenes alucinativas intelectuales y por lo tanto subjetivas, que son imperceptibles al nivel sensorial de los sentidos normales.

Desde la Antigüedad la videncia ha sido una materia reservada casi exclusivamente a los sacerdotes. Y la astrología estaba considerada como una ciencia al igual que la astronomía o las matemáticas, genios como Pitágoras o Newton pusieron sus conocimientos en la ciencia. El primer adivino conocido fue Kassim (El-Kassim, Bel-Kassim o Kassem).

Kassim fue el astrólogo del rey de Babilonia, Hamurabi, en los años 1750 antes de Cristo. Este adivino utilizaba técnicas como las extispicina (videncia a través de las entrañas de una oveja) y la lecomancia (predicción por las manchas de aceite en el agua). Además Fran sacerdote del Dios Shamash, hijo de Sîn y hermano de Ishtar, el dios sol de Mesopotamia, este vidente leyendario fue el astrólogo, el médium, el consejero oculto de Hamurabi, gran rey de babilonia.

La divinidad que inspiraba a los sacerdotes videntes el conocimiento del porvenir y le permitía desvelarle su contenido a los hombres, el Dios médium y vidente, Shamash, juez supremo, en virtud de su posición en el cosmos que le permitía verlo todo en el cielo y la tierra, invocaba su videncia a través del examen de las entrañas de un cordero y conjuntamente al estudio de la posición de los astros en el día de su nacimiento.

Gracias a su don de videncia formado en las técnicas de videncia antiguas de la extipiscina y la leconomancia, el vidente Kassim predijo a su rey que llegaría a conquistar toda Mesopotamia. Lo que además sucedió. En el transcurso de una videncia posterior, predijo a su rey que las leyes que editaría quedarían para siempre en la memoria de los hombres para la eternidad.

Algunos textos antiguos afirman este vidente del que hablamos, el vidente Kassim fue el hombre que empujó el soberano a restringir el número de Dioses, reagrupándolos alrededor de Marduk. El vidente le aconsejo adoptar en su reino un idioma único, el acadio y dictar leyes justas para su pueblo.

En la Roma antigua, en los años 500 antes de cristo, los videntes se apoyaban en el legado espiritual etrusco (aruspicios), caldeo (astrología) y egipciana.

Sabemos que, a través de la tradición oral recopilada por los autores clásicos, que la videncia y las artes adivinatorias estaban muy apreciados en la ciudad de Etruria, de la cual hay varios tarots exclusivos, algunos de ellos ya agotados en el comercio actual. Los etruscos practicaban la videncia y la adivinación utilizando técnicas de lecturas de entrañas animales, así como el amiguísimo arte de la mantica (videncia por inspiración divina espontánea o provocada)

Vertene y Mystrates son dos videntes romanos que dejaron sus huellas en la historia de la videncia. Sabemos que utilizaban la lectura de las entrañas de animales, los astros y los fenómenos meteorológicos como soporte de sus predicciones.

En Egipto, del 4 al 1 siglo antes de Cristo, la astrología conoce un gran suceso a través de la obra de Néchepso-Pétosiris. Este libro contiene las tablas astrológicas que tenía como función predecir el porvenir. Harkhebis, un sacerdote sabio y Chaeremon, es escribano son dos videntes que contribuyeron al melting pot entre la astrología, la astronomía y la videncia. La utilización de la ciencia dio credibilidad a sus predicciones y sus dones de videncia.

En la alta antigüedad, que sea en la antigua Persa, en Egipto o en Babilonia, el arte de la videncia y de las ciencias adivinatorias era un ámbito dedicado exclusivamente a los sacerdotes. La “Alta Ciencia” era secreta y anónima. Los nombres de los grandes iniciados no estaban conocidos. Por lo tanto, el nombre de la mayoría de los videntes y médium de la época se quedaron en el olvido.

Ante todo ciencia sabia, la astrología se confundía con la astronomía y las matemáticas. Pero también existía, junto con esta astrología sabia, tradiciones populares. Así, en la Antigua Grecia como en Etruria coexistían sabios videntes astrólogos filósofos y simples médium cuyas predicciones solían manifestarse mediante transe alucinatorias inducida por la absorción de hoja de laurel o de defecaciones humanos.

Popularización de la videncia a principio de nuestra era:

La ruptura entre la astrología, la videncia y la astronomía esta marcad por Hiparco de Nicea, un investigador griego de la antigüedad que se intereso toda su vida a 2 ámbitos. Estableció las diferencias entre la astrología, la videncia y la astronomía.

Hiparco marca el declive de la astrología científica. Uno de los últimos matemáticos que efectuó investigaciones en astrología fue Ptolemeo en el siglo 2 de nuestra era, atribuyendo las cualidades de cada signo del zodiaco y popularizando así la astrología. Es el autor de 2 libros que siguen siendo referencias para los videntes y astrólogos actuales (Tetrabiblia y el Centiloco)

Desde esta época, la videncia se hizo popular. Las investigaciones científicas han dejado el protagonismo a las creencias. Existen algunos investigadores serios que siguen efectuando trabajos sobre el paranormal pero la mayoría de los adivinos no hacen más que utilizar textos antiguos para practicar la adivinación y la videncia.

La videncia, es ante todo un don personal, no por algo divino, sino por una sensibilidad especial, los videntes son seres especialmente sensitivos, y esa especie de 'don' propio de cada vidente, es un instrumento para anticipar los acontecimiento que debe de utilizarse para ayudar al prójimo.

Videntes a través de la historia

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La figura del vidente siempre ha estado presente en nuestro entorno.

Bien algunos en determinadas épocas fueron perseguidos por herejes,como es el caso de las mal nombradas brujas o hechiceras o por el contrario, ensalzados a la categoría de consejeros de reyes y reinas, como en su momento fue requerido el famoso Nostradamus.

Si bien es cierto que siempre han suscitado el interés del pueblo en general,debido al gusto que los humanos encontramos en el mundo de lo oculto en general, y para que negarlo, a nuestra todavía perenne incertidumbre sobre el origen de la vida y nuestro sino.

Es comprensible, que el hombre, desde que es consciente de su propia existencia y por ende, de ser un ser finito materialmente hablando, haya buscado por todos los medios diferentes formas de responderse a las conocidas preguntas que todos nos hacemos:

¿De donde venimos?¿cual es nuestra misión en la vida? Todas las preguntas, que a día de hoy, muchos no somos capaces de responder.

Suponemos que por eso, la figura de este ser fascinante y misterioso capaz de esclarecernos nuestro peregrinar por este mundo, se convierte para muchas personas en el bastón sobre el que aguantarse en momentos delicados.

Para explicar su origen como figura importante esotérica podemos remontarnos a los druidas, médico-mago-hombre sabio, dedicado al estudio del uso medicinal de plantas o a las prácticas zahories; a los chamanes de las diferentes tribus indo americanas, incluso podemos encontrarlos en las zonas más profundas del amazonas en nuestros tiempos; también cumpliendo un servicio como figura docta y responsable de las necesidades espirituales del grupo.

Consideramos pues vidente, a la persona que es capaz de conocer datos que no puede manejar por no estar presente en el momento de los hechos, pero que usando diferentes canales, como los sueños, la consulta de los astros, el uso de la bola de cristal o el tarot, puede ayudar a aquellos que lo necesiten en cuestiones diversas.

Por nombrar sólo un caso de videntes extraordinarios en la historia que logró calar hondo en toda una sociedad occidental y ayudar a innumerables personas en los comienzos del siglo XX, hoy nos quedamos con la figura de Edgar Cayce.

La manera en la que el señor Cayce procedía en su método adivinatorio era bastante simple, pero en todas las ocasiones sus aciertos eran tan asombrosos que fascinaba a sus contemporáneos, detractores y seguidores por igual; se tumbaba en un sofá o diván, y desde esta descansada posición, colocaba las manos sobre su pecho y se disponía a entrar en trance.

Durante su trance, nuestro vidente podía hacer lecturas, incluso de personas con solo facilitarle el nombre del consultante y el lugar en el que se encontraba.

La mayoría de sus lecturas hacían referencia a temas sobre la salud de sus pacientes, daba escrupulosos diagnósticos a la vez que el tratamiento de los mismos en estado hipnótico, sin éste recordar nada de lo sucedido una vez de regreso al estado consciente, si no fuera por las trascripciones que su secretaria realizaba durante las sesiones.

Tan precisas eran sus videncias, que muchos personajes de su entorno trataron de desmentirlo y acusarle de charlatán.

Tal es el caso de Thomas Sugrue ,ferviente escritor católico que llegando a la localidad donde nuestro vidente residía ,Virginia Beach, y en su empeño de desacreditar al señor Edgar Cayce, se sometió voluntariamente a sus lecturas, quedando tan profundamente impresionado por el alcance de sus aciertos que acabó escribiendo la biografía “There is a river”, publicada en 1943 , estando aún vivo nuestro protagonista.

En iguales términos, la revista “Coronet”, de gran fama durante la época en cuestión, publicó sendos artículos, como por ejemplo:

“El hombre milagroso de Virginia Beach”, dando incluso más fama a Edgar Cayce de la que ya poseía entonces debido a sus dotes de vidente.

Choca la asombrosa veracidad de sus aciertos con las ganas de una existencia tranquila de este hombre, que ansiaba dedicar su vida a la fotografía, creando en varias ocasiones un estudio propio.

También es curioso y un triste fenómeno el hecho que uno de sus hijos muriera sin poder ayudarle todo lo que quisiera a una temprana edad.

Su mujer, Gertrude, ocultando su propia enfermedad para no enturbiar el cansado ánimo de su amado esposo, murió tres meses después de que nuestro vidente se auto diagnosticara y falleciera en 1944 aquejado del agotamiento que le produjo una apoplejía que le dejó parcialmente paralizado.

Sin embargo, las maravillas de este fascinante vidente que sirvió a los demás con su increíble don, se verían reflejadas en las recopilaciones que su secretaria, Gladis Davis compiló casi durante 25 años de su vida, en ellas pueden verse mas de 10000 temas diferentes en sus videncias que no solo cubren diagnósticos a distancia, sino también consultas acertadísimas del horóscopo o temas espirituales, Gladis falleció en 1986 siendo la secretaria de las organizaciones vinculantes con la obra del señor Cayce.

Al preguntar en numerosas ocasiones a nuestro vidente sobre la procedencia de sus videncias, Cayce solía responder que en numerosas ocasiones provenían del subconsciente de sus pacientes, y en otras ocasiones de los denominados registros akásikos, que él particularmente denominaba el “libro de la memoria de Dios”, documentación para todos los seres del universo desde su creación.

Atendido personalmente por Eva.

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